03. Nov, 2009
Por favor, reserven tiempo y dinero para los contenidos
Cuando presentamos nuestras propuestas de colaboración a los clientes, siempre, al tratar la parte del calendario, inevitablemente sale el tema de la creación, introducción, migración y/o gestión de los contenidos ya que, es llegado a este punto de la reunión cuando intentamos aconsejar al cliente sobre la importancia de realizar estas tareas en paralelo al resto del proyecto si no queremos ver retrasada sí o sí la fecha de salida.
No importa las veces que se advierta sobre este riesgo, no importa que en fases anteriores ya se hayan acumulado retrasos y se haya dispuesto de tiempo adicional para preparar los contenidos: no importa, el error es frecuente y las piedras en las que se tropieza son siempre las mismas:
‘No, no tenemos dinero para contratar a nadie; que lo haga fulano, que ya prepara los contenidos para los folletos y ferias y puede aprovechar lo mismo’.
… Esto suele acabar en retraso.
‘Ya lo iremos incorporando, salimos con lo que tenemos ahora y ocultamos algunas secciones del menú por un tiempo, hasta que lo tengamos listo’.
… Esto suele acabar en retraso y con las secciones ocultas durante un tiempo indefinido.
‘¿Cuánto trabajo supone, una o dos horas a la semana como mucho, no?’.
… Esto suele acabar en retraso y en negligencia segura en el mantenimiento y promoción.
‘¿Flujo de publicación?… No, no, que lo redacte, revise, traduzca y publique todo fulano, yo ya le iré echando un vistazo’.
… Esto acaba en retraso y a veces en becario.
‘Cuando tengamos el backoffice ya lo introduciremos todo’.
… Esto suele acabar en retraso.
‘¿Bueno, este es un tema de redacción, no?’.
… No, ya no es sólo un tema de redacción así que esto acaba de nuevo en retraso y además en resultados frustrantes que —encima— al analizarse suelen achacarse al diseño, al desarrollo o a cualquier otra cosa excepto a los contenidos.
Según nuestra experiencia, el 99% de los proyectos acusa el mayor retraso en el calendario durante la etapa de incorporación de los contenidos, fase que suele dejarse para el final cuando —por supuesto— todos sabemos que podría realizarse en paralelo desde el momento en que se ha acabado de definir la arquitectura de la información, otro de los factores clave para no saltarse ni menospreciar el valor de las tareas de conceptualización en el desarrollo de cualquier proyecto web.
Por cierto, si ‘nuestra experiencia’ no fuera un argumento convincente, hagan caso por favor de esta selección de artículos de la gente de A List Apart o consigan un ejemplar del libro ‘Content Strategy for the Web’, de Kristina Halvorson.
02. Nov, 2009
¿Quién ha cambiado mi proyecto?
Sí, lo digo entre signos de interrogación pues muchas veces me pregunto si los resultados al final de la implementación son los más adecuados conforme a lo que pactamos con el cliente en las fases de conceptualización y definición.
El hecho de que nosotros —Arquinauta— sólo nos dediquemos a la “primera pata” de una web hace que muchas veces los resultados no sean óptimos. ¿Qué tenemos que hacer entonces para garantizar que una web se maquete e implemente tal y como se había definido? ¿Cuántas veces hemos escuchado eso de “no se puede hacer por problemas tecnológicos…”? ¿Qué hacemos los no-tecnólogos para logra que “no nos tomen el pelo”?
No es este un nuevo debate: diseñadores e impresores, arquitectos y constructores, comerciales y distribuidores… no importa el sector del que hablemos, cualquier proyecto o producto en el que colaboren distintos profesionales en diferentes tareas sufrirá este eterno conflicto cuyas consecuencias, al final, padece el cliente y su proyecto.
Dependiendo de quién lea este post, el remedio al conflicto puede ser uno u otro pero sin duda la primera reacción de algunos habrá sido “… Vaya, pues es culpa vuestra por desconocimiento técnico”. Sí, aceptamos esta corresponsabilidad, aunque supongo que también estaremos de acuerdo en que actualmente no es posible saberlo todo acerca de todo, y más en un entorno tecnológico en el que el grado de especialización cada vez es mayor. Nosotros hacemos nuestros deberes, nos documentamos, buscamos consejo, consultamos a quien haga falta y sin embargo, sigo sin encontrar una solución…
Involucrarnos en el proceso de seguimiento e implementación…
- ¿Contrastar con otros proveedores si las soluciones implementadas son las más acertadas?
- ¿Aceptar los “peros” y plantear una solución no “tan buena” (rediseñar wireframes) para el usuario, pero que se adapte a la tecnología disponible?
Desarrollo in-house, tomando las riendas de la maquetación, desarrollo e implementación con todo lo que esto pueda suponer, desde contratar perfiles técnicos para incorporarlos en el equipo hasta asumir la totalidad de la gestión del proyecto e interlocución única con el cliente para supervisar muy de cerca a los proveedores.
¿Y vosotros? ¿Tenéis alguna solución?
29. Oct, 2009
Una barandilla tiene diferentes tipos de usuarios
Siempre he pensado que —sea cual sea el sector profesional al que uno se dedique— es muy importante buscar referentes o ejemplos de otros sectores y, además, intentar realizar ejercicios metodológicos con objetos ajenos al producto típico con el que uno trabaja día a día.
En este sentido, la reflexión realizada por Five Sketches en un artículo reciente sobre una barandilla y los diferentes tipos de usuarios me ha parecido muy acertada:
“(…) No siempre sabemos lo que un diseño pretende transmitir. No siempre reconocemos o estamos incluidos en un grupo de usuarios. No es necesario saberlo todo acerca del diseño de un objeto a fin de hacer un uso eficaz del mismo.”
Ver el artículo completo en Five Sketches.
Publicado por Ferran en usabilidad



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