Por favor, reserven tiempo y dinero para los contenidos

Cuando presentamos nuestras propuestas de colaboración a los clientes, siempre, al tratar la parte del calendario, inevitablemente sale el tema de la creación, introducción, migración y/o gestión de los contenidos ya que, es llegado a este punto de la reunión cuando intentamos aconsejar al cliente sobre la importancia de realizar estas tareas en paralelo al resto del proyecto si no queremos ver retrasada sí o sí la fecha de salida.

No importa las veces que se advierta sobre este riesgo, no importa que en fases anteriores ya se hayan acumulado retrasos y se haya dispuesto de tiempo adicional para preparar los contenidos: no importa, el error es frecuente y las piedras en las que se tropieza son siempre las mismas:

‘No, no tenemos dinero para contratar a nadie; que lo haga fulano, que ya prepara los contenidos para los folletos y ferias y puede aprovechar lo mismo’.
… Esto suele acabar en retraso.

‘Ya lo iremos incorporando, salimos con lo que tenemos ahora y ocultamos algunas secciones del menú por un tiempo, hasta que lo tengamos listo’.
… Esto suele acabar en retraso y con las secciones ocultas durante un tiempo indefinido.

‘¿Cuánto trabajo supone, una o dos horas a la semana como mucho, no?’.
… Esto suele acabar en retraso y en negligencia segura en el mantenimiento y promoción.

‘¿Flujo de publicación?… No, no, que lo redacte, revise, traduzca y publique todo fulano, yo ya le iré echando un vistazo’.
… Esto acaba en retraso y a veces en becario.

‘Cuando tengamos el backoffice ya lo introduciremos todo’.
… Esto suele acabar en retraso.

‘¿Bueno, este es un tema de redacción, no?’.
… No, ya no es sólo un tema de redacción así que esto acaba de nuevo en retraso y además en resultados frustrantes que —encima— al analizarse suelen achacarse al diseño, al desarrollo o a cualquier otra cosa excepto a los contenidos.

Según nuestra experiencia, el 99% de los proyectos acusa el mayor retraso en el calendario durante la etapa de incorporación de los contenidos, fase que suele dejarse para el final cuando —por supuesto— todos sabemos que podría realizarse en paralelo desde el momento en que se ha acabado de definir la arquitectura de la información, otro de los factores clave para no saltarse ni menospreciar el valor de las tareas de conceptualización en el desarrollo de cualquier proyecto web.

Por cierto, si ‘nuestra experiencia’ no fuera un argumento convincente, hagan caso por favor de esta selección de artículos de la gente de A List Apart o consigan un ejemplar del libro ‘Content Strategy for the Web’, de Kristina Halvorson.

Publicado por Ferran en proyectos


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