23. Nov, 2009
Alguien tiene que plantar las patatas
… Bueno, no exactamente, pero algo parecido es lo que vienen a decir en este interesante artículo del Technology Review del MIT:
“Un nuevo modelo de sociedad parece indicar que deberemos utilizar no más del 50 por ciento de nuestro tiempo en ser creativos (…) Es posible que la evolución ya haya resuelto este problema, que los seres humanos hayan evolucionado de una manera que optimiza la difusión de ideas a través de la sociedad, de esta manera, el equilibrio entre la creatividad y la imitación se aposenta en nuestros genes y en nuestra cultura”.
No se me había ocurrido interpretarlo así pero —por lo visto— ReTwittear o Envíaselo a un amigo va a ser un factor evolutivo que calará hasta nuestros genes, tanto como cuando empezamos a caminar sobre dos patas o como cuando desarrollamos la capacidad de hablar.
Pueden leer el artículo completo en www.technologyreview.com
Publicado por Ferran en tecnología
10. Nov, 2009
Percibir el efecto antes que la causa
Científicos del Centre de Recherche Cerveau et Cognition de Toulouse han utilizado un conocido efecto óptico para estudiar cómo el cerebro humano en ocasiones se anticipa y creemos ver algo antes de que aparezca, es decir, percibir el efecto antes que la causa.
Pueden leer un resumen en Scienceblogs-Neurophilosophy o hacerse con el artículo completo publicado en la revista Current Biology.
(Vía Scienceblogs)
Publicado por Ferran en tecnología
03. Nov, 2009
Por favor, reserven tiempo y dinero para los contenidos
Cuando presentamos nuestras propuestas de colaboración a los clientes, siempre, al tratar la parte del calendario, inevitablemente sale el tema de la creación, introducción, migración y/o gestión de los contenidos ya que, es llegado a este punto de la reunión cuando intentamos aconsejar al cliente sobre la importancia de realizar estas tareas en paralelo al resto del proyecto si no queremos ver retrasada sí o sí la fecha de salida.
No importa las veces que se advierta sobre este riesgo, no importa que en fases anteriores ya se hayan acumulado retrasos y se haya dispuesto de tiempo adicional para preparar los contenidos: no importa, el error es frecuente y las piedras en las que se tropieza son siempre las mismas:
‘No, no tenemos dinero para contratar a nadie; que lo haga fulano, que ya prepara los contenidos para los folletos y ferias y puede aprovechar lo mismo’.
… Esto suele acabar en retraso.
‘Ya lo iremos incorporando, salimos con lo que tenemos ahora y ocultamos algunas secciones del menú por un tiempo, hasta que lo tengamos listo’.
… Esto suele acabar en retraso y con las secciones ocultas durante un tiempo indefinido.
‘¿Cuánto trabajo supone, una o dos horas a la semana como mucho, no?’.
… Esto suele acabar en retraso y en negligencia segura en el mantenimiento y promoción.
‘¿Flujo de publicación?… No, no, que lo redacte, revise, traduzca y publique todo fulano, yo ya le iré echando un vistazo’.
… Esto acaba en retraso y a veces en becario.
‘Cuando tengamos el backoffice ya lo introduciremos todo’.
… Esto suele acabar en retraso.
‘¿Bueno, este es un tema de redacción, no?’.
… No, ya no es sólo un tema de redacción así que esto acaba de nuevo en retraso y además en resultados frustrantes que —encima— al analizarse suelen achacarse al diseño, al desarrollo o a cualquier otra cosa excepto a los contenidos.
Según nuestra experiencia, el 99% de los proyectos acusa el mayor retraso en el calendario durante la etapa de incorporación de los contenidos, fase que suele dejarse para el final cuando —por supuesto— todos sabemos que podría realizarse en paralelo desde el momento en que se ha acabado de definir la arquitectura de la información, otro de los factores clave para no saltarse ni menospreciar el valor de las tareas de conceptualización en el desarrollo de cualquier proyecto web.
Por cierto, si ‘nuestra experiencia’ no fuera un argumento convincente, hagan caso por favor de esta selección de artículos de la gente de A List Apart o consigan un ejemplar del libro ‘Content Strategy for the Web’, de Kristina Halvorson.
29. Oct, 2009
Una barandilla tiene diferentes tipos de usuarios
Siempre he pensado que —sea cual sea el sector profesional al que uno se dedique— es muy importante buscar referentes o ejemplos de otros sectores y, además, intentar realizar ejercicios metodológicos con objetos ajenos al producto típico con el que uno trabaja día a día.
En este sentido, la reflexión realizada por Five Sketches en un artículo reciente sobre una barandilla y los diferentes tipos de usuarios me ha parecido muy acertada:
“(…) No siempre sabemos lo que un diseño pretende transmitir. No siempre reconocemos o estamos incluidos en un grupo de usuarios. No es necesario saberlo todo acerca del diseño de un objeto a fin de hacer un uso eficaz del mismo.”
Ver el artículo completo en Five Sketches.
Publicado por Ferran en usabilidad



Comentarios recientes